30 de diciembre de 2009

HISTORIA DE LAS 12 UVAS PARA EL AÑO NUEVO

La noche del 31 de diciembre es para muchos la despedida de un año viejo y la espera de uno nuevo, en múltiples hogares se reúnen las familias y los amigos para realizar esta espera que culminará cuando el reloj haya marco la media noche.
Alrededor de esta gran costumbre que se festeja en la diversidad de los países occidentales, giran una serie de elementos que aparentemente no pueden estar “ausentes” de la reunión-cena de año nuevo, y uno de ellos, quizá el más emblemático es la presencia de las uvas en la mesa. Las cuales se comen una uva por cada campanada que se escucha en la entrada del año nuevo.
Pero está es una de las tantas supersticiones que giran alrededor del año nuevo, no obstante, no es una costumbre o un rito actual que se haya masificado a través de los medios de comunicación, si bien estos han colaborado en los últimos tiempos para seguirlo trasmitiendo; el comer 12 uvas ha sido una tradición que ha caminado a través del recurso oral de las generaciones.

Se ha narrado que quien como las uvas a tiempo tendrán un año de prosperidad y de suerte, si bien el fruto es muy rico y de temporada, no tiene en su esencia el poder otorgar ciertas cosas que el hombre tiene que ir conquistando al paso de su vida. Cuenta una de las historias que las uvas comenzaron a rodearse de un extraño misticismo cuando en los viñedos de alicantino, - primera década del siglo XX- se produjo un excedente de este fruto y la industria necesitó impulsar mitos que sostuvieran su economía, y aún en principios del tercer milenio muchos individuos siguen está tendencia, de superstición, misticismo y enajenamiento.

La tradición del comer uvas para la buena suerte nos es traída por parte de los conquistadores españoles, sin embargo, alrededor de la uva existe toda una historia que no sólo implica a España y a su gente y que va mucho más allá de la superstición y que involucra la llegada de este fruto a la civilización.
Su origen se encuentra en Asia Menos, cultivada alrededor del año 3500 a. C., en la región del Mar Caspio. Se trata de uno de los alimentos míticos de los países mediterráneos, primero se ubica en Fenicia, luego de allí llega a Grecia cuna de nuestra civilización, a Italia y al sur de Francia.
No se tiene la certificación del por qué de 12 uvas, algunos las relacionan con las doce campanadas, otros con los doce meses del año. Lo que es innegable es que este fruto se ha utilizado como un elemento más de la cábala en la que el hombre ha caído y ha depositado su energía y muy riesgosamente hasta su fe.

En los tiempos actuales el consumo masivo del fruto ha sido incrementado debido a ese tipo de creencias, los costos se acrecientan de forma impredecible y la gente hace todo un esfuerzo porque en la noche del 31 de diciembre existan las “uvas de la buena suerte”.
Alrededor de toda esta creencia no existe un verdadero sentido religioso en donde se agradezca a Dios que se ha terminado un ciclo más de la vida que le ha dado al hombre. Este es el verdadero sentido para pensar la noche en que despedimos un año y recibimos otro.

7 comentarios:

Arwen dijo...

La verdad es que lo hacemos por tradición y bueno la ilusión de tener mucha suerte en el nuevo año...pero claro nos lo labramos nosotros sembrando semillas de amor...Feliz año 2010 te deseo mucha salud y amor en tu vida....besossss cielo....

FAYNA dijo...

Laurita !pero que lindo tienes tu espacio!... Tengo que confesarte que la tradición de tomar las 12 uvas al compás de las 12 campanadas hace ya algunos años que no la sigo, siempre me resultó una tarea complicadísima y acabé desistiendo del empeño por miedo a acabar asfixiándome jajaja.
Espero que en el 2010 los astros te sean favorables, que tu salud se fortifique hasta límites insospechados y que disfrutes de toda la paz espiritual que te mereces. !Feliz año cielo!

HADALUNA dijo...

Coincido en que lo hago por tradición,k como lo de comer las lentejas....pero vamos, este año lo haré con la esperanza de que el 2010 sea mejor que este que se va.

Besitos y feliz año.

CORDOBESA dijo...

El ritual de tomar las uvas, no tiene mucho que ver con la mala o buena suerte, eso depende de nosotros y el destino, pero este gesto justo en el instante del nuevo año, da la señal para los abrazos, besos y felicitaciones, nada mas que por eso merece la pena el tomarlas. Te deseo UN FELIZ AÑO 2010 y que venga cargado de cosas buenas para todos.

Luz del Alma dijo...

Gracias Laura por compartir!
Nuevamente te deseo Lo mejor de lo mejor para este próximo 2010 y resto de la vida, para vos y los que amas.
Un fuerte abrazo de luz, Mirta

Paco Alonso dijo...

Excelente!!!
Con tanta desgracia en el mundo puede parecer utópico ir en pos de la felicidad, pero muchas veces está delante de nosotros y no la vemos.
Hoy es un día especial, propongámonos encontrarla, que cerca la tenemos.

!!!FELICIDAD PARA 2010!!!

Gracias por compartir.

Cálido abrazo.

Belkis dijo...

Con tradición o sin ella, el recibir un año nuevo es siempre motivo de gozo y de buenas intenciones. Importante es poner en práctica lo planeado y empezar con la energía positiva necesaria para impulsar las acciones. Gracias por compartir tus conocimientos Laura. Muchos besitos y lo mejor para ti